Hoy solo quería el descanso de regalo. Recostar mi cabeza en su pecho y quedarme ahí. Contarte mi día, sumar nuestros éxitos, calmar las dudas, escuchar tus historias, reírnos con gusto y terminar con un punto final en tu boca. Hoy quería estar descalza, vestirme con flores y adornarme de colores para encantarte. Quería irradiar como el sol, calentarnos de nuevo y recuperar las 4 estaciones de todos los años perdidos.
Hoy estoy aquí, en silencio, con mis dulces pensamientos tuyos, sabiendo que lo tengo todo, aunque me falte algo justo porque te tengo a ti. Estoy en el ocaso de lo que era y ya no soy, estoy en los albores de lo que seré. Sí, amor mio, mi vida amaneció desde que llegaste. Aunque caiga la noche, sigues siendo mi sol...
