No entregues tu amor a un desconocido, es demasiado peligroso. Cuando entregues tu corazón, hazlo sabiendo a quien. Que sea a alguien que va a apreciar tu corazón y tu alma.
Cuando entregues tu corazón, que sea a un hombre de verdad, que te mire a los ojos y que los suyos tengan luz aunque cuando todo esté oscuro. Alguien que vuelva a elegirte todos los dias, aunque tenga otras opciones. Alguien capaz de construir un castillo con un lápiz y un papel. Entregue tu corazón a un hombre que esté dispuesto a hacer que las cosas funcionen. Que sea tan macho para cocinar si estés cansada, simplemente porque a él le gusta ayudarte. Alguien que te motive a cumplir con tus horarios y tus deberes, que sea tu amigo, que no tenga miedo a tus éxitos, que no se sienta amenazado si piensas con tu propia cabeza y que de sensato sepa decirte "todo va a estar bien"... Cuando entregues tu amor, hazlo a un hombre que guarde la fe y el temor a Dios, que valore a sus amigos y ame a su familia, porque en la vida los necesitamos.
Y que sea un hombre que te robe unos besos porque ya te ha robado el corazón. Que se juegue por ti, que se reía contigo, que te haga reír. Que no solo te diga " te amo" sino te lo demuestre a diario con pequeños "me gustas"... Alguien que te traiga alegría, que se interese por sacarte una sonrisa aunque en los días más difíciles. Que sea un hombre que no se aproveche de tu vulnerabilidad, que te respete aunque cuando tú no lo quieras. Da tu amor a ese hombre que no les grite a los cuatro cantos las ventajas de lo que posee o hace, sino que le guste disfrutar de las cosas buenas de la vida, las personas y los sentimientos. Que sepa expresar lo que piensa respetando lo que piensas tú. Que aunque tenga opiniones diferentes de las tuyas, no se cree el dueño de la verdad. Un hombre que abre su corazón y lucha por lo que siente. Así, en la salud, en la enfermedad, en la distancia y en la adversidad, sabrás que con él puedes contar, más allá de cualquier diferencia.
Cuando entregues tu corazón, que sea a un hombre que te ame si estas presente y te ame aún más si estás ausente. Uno a quien le importen los detalles. Que no te oculte sus sentimientos y a quien puedas contarle los tuyos. Que esté dispuesto a aprender, a cambiar lo necesario, y despierte en ti la mejor versión de ti misma. Que sea un hombre de alma libre, que se permita amar y ser amado.
A ese hombre, cuando llegue a tu vida, entrega tu corazón. Valdrá la pena todo el tiempo que esperaste por él. Y más: trata de ser la mujer que este hombre merezca, porque seguramente te estará esperando.


