Una mesa de cocina todo lo ve . Participa de conversaciones, escucha confesiones, divide la soledad. Sirve de apoyo a los que bajan la cabeza y sostiene sus lágrimas . Una mesa de cocina que se precie participa de juegos, es testigo de risas y de charlas animadas. Una mesa de cocina escucha debates, ve la reconciliación y sirve de cama...
Quiero comprarnos una mesa. Quiero que sea testigo de alegrías y de nuevas historias . Que cruce el tiempo y sea el cómplice perfecto de una cocina igualmente nueva, escenario de un amor descomunal, desinteresado, feliz e inocente. Bueno, inocente, no tanto...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario